viernes 21 de noviembre de 2008

ENTREVISTAS

Crítica Ciencia Ficción (por Valeria Agis)

Con un cuidado artesanal y una brutal exposición de sentimientos, Migue García plasmó un segundo trabajo tan delicado como agudo, en el que el pop pareciera danzar y acomodarse cómodamente en los nueve tracks que lo componen.

Del lado opuesto del nihilismo, “Ciencia ficción” es un disco vívido y expresivo, sencillo y profundo, que puede escucharse dos, tres y diez veces seguidas sin que el oído se altere. De hecho, sus apenas 30 minutos de duración funcionan como una medida perfecta. En esa media hora de música hay melancolía, amor, más y menos guitarras rítmicas, alguna pequeña dosis de agresividad y un descarnado deseo de poner en letras todo aquello que la vida es, según Migue García (sí, el hijo de Charly).

Sin adornos ni rodeos, el álbum comienza con “Bipolar”, un tema con aires rocker que se vuelve adictivo cuanto más se lo escuche. En esa misma línea están “Asalto”, “Opuesto” y el final con “Hermanos”, todas piezas de un rompecabezas que tiene poco de esa ‘ficción’ a la que alude su título y mucho de realidad en carne viva.

El sucesor de “Quieto o disparo” (2005) tiene cuerpo y alma propios. El hondo viaje queda al descubierto especialmente en dos momentos del álbum. El primero de ellos surge del cover de “Maravilla”, una composición del brasileño Jorge Ben Jor, adorablemente versionada por García. El otro es “Conexión”, una canción mágica, de alguna manera como una esperanzadora despedida, cuya letra [“Eres un gran compositor/Ya se cortó nuestra conexión/Por suerte ya te olvidé/Me quedo con lo que imaginé] es apta hasta para el más distraído.

Fuente: Billboard